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GRAN VÍA 42, UNA NUEVA ENTREGA

GRAN VÍA 42, UNA NUEVA ENTREGA

En el número 42 de la emblemática Gran Vía de Madrid ya tiene nuevo uso, el edificio de oficinas que existía anteriormente ha sido adaptado para apartamentos turísticos.

Los 55 apartamentos que se han habilitado han requerido de una gran obra. Moguerza inició los trabajos con el refuerzo de estructura necesario previo a la realización de cualquier actuación en el inmueble.

Al tratarse de un edificio protegido muchos de los elementos existentes han sido conservados y su intervención ha requerido de los tratamientos necesarios para recuperar su estado sin alterar su diseño inicial, entre ellos destacar las vidrieras, barandillas, la iluminación de escaleras, elementos ornamentales en portal y la fachada.

La nueva actividad a desarrollar en el edificio también ha supuesto una dotación acorde con su nuevo uso, exigiendo la creación de nuevos cuartos de instalaciones, bien con una adaptación de la distribución existente o bien con la creación de nuevas tabiquerías, dando lugar a los cuartos de grupo de presión, agua sanitaria, aljibes, Riti y Rits, sala de ACS, ubicación en cubierta de toda la maquinaria de climatización, cuartos de contadores eléctricos, …, en definitiva una remodelación completa en cuanto a instalaciones se refiere.

De las plantas 2ª a 9ª se ha realizado la demolición interior completa, con una nueva distribución para los apartamentos, creando siete por planta, salvo en la novena que se han ejecutado seis. Existen distintos tipos de apartamentos; de dos dormitorios, de uno, apartamentos adaptados a personas con movilidad reducida y apartamentos tipo estudio. En función de los espacios existentes y para obtener los mayores espacios posibles, en cada apartamento se han distribuido interiormente o bien con tabiquería de cartón yeso o con material cerámico, revestidos mediante guarnecido y enlucido de yeso.

También se ha creado una nueva planta, la décima que albergará en el futuro una cafetería y un bar restaurante.

En lo referente a las fachadas, se han saneado y reparado cada una de ellas actuando sobre las zonas degradadas y dotándolas de un nuevo revestimiento mediante pinturas al silicato.

Destacar también que, a pesar de tratarse de un edificio antiguo, se ha instalado un elemento singular y moderno para evitar que las inclemencias del tiempo afecten a los paramentos del patio interior, de esta forma se sigue disfrutando de iluminación natural y a su vez está protegido. Esta cubierta se denomina Cojín ETFE y está formada por dos láminas de 250 micras espesor.

Finalmente, en la cubierta del edificio se ha creado un mirador sobreelevado acabado en madera tecnológica al igual que toda la terraza de la cafetería, la cual permite disfrutar de unas vistas envidiables del Skyline de Madrid.

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